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Reserva Regional de Caza de Mampodre

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Dónde se encuentra

La Reserva Regional de Caza de Mampodre se localiza al noroeste de la provincia de León, en la cabecera de los ríos Porma y Curueño, en donde se reúnen montañas, valles, bosques, lagos, ríos, y pueblos, que constituyen un espacio cinegético de gran calidad. Limita al este con la Reserva Regional de Riaño y al norte con la Reserva de Caza de Redes (Asturias). 

Descarga del documento tipo PDF. Abre una nueva ventanaPlano de Cuarteles Reserva Regional de Mampodre (56 kbytes)

El Paisaje

La reserva toma su nombre de uno de sus parajes más atractivos, los picos de Mampodre. Están situados en la parte oriental, lindando con la Reserva Regional de Riaño, también en la provincia de León. Son un conjunto de picos, con altitudes que superan los dos mil metros, Mampodre (2.190), La Cruz, La Polinosa, rodeados de pastos altiplanos y algunas manchas de matorral.

Repartidos por el resto de la reserva se encuentran otra cimas notables: Toneo, Agujas, Nogales, Fuentes, La Pandona, San Justo, Runción, Susarón, Bodón, ... con cotas que rondan los dos mil metros de altura. Desde las altas cimas descienden multitud de arroyos que riegan las praderas en valles como Tronisco, Pinzón, Valdemaría, Illarga, Val de Solle, ... En ellos sigue existiendo la tradicional cabaña ganadera, que resiste a desaparecer.

También existen dos lagos de origen glaciar: el de Isoba y el Ausente, ambos de gran belleza paisajística.

Flora y Fauna

La gran diversidad de ambientes que se encuentran en el territorio y su buen grado de conservación propician la existencia de una rica y variada fauna y flora.

Los variados ambientes boscosos sirven de multitud a pequeños pájaros: carboneros, mosquiteros, petirrojos, pinzones, arrendajos... que buscan incansablemente entre las ramas y hojarasca insectos y semillas. Los bosques albergan también otro tipo de especies más conocidas pero de difícil observación, como corzos, martas, azores, cárabos y en los rincones más tranquilos y alejados habita una de las joyas de la fauna ibérica; el urogallo.

En las amplias zonas cubiertas de matorral, piornales, brezales y enebrales abundan otros pajarillos como escribanos, acentores, tarabillas, pechiazules y otras especies más familiares como son los ciervos, perdices y alguna otra liebre.

En los pastizales nos encontramos junto con bisbitas, roqueros y chovas a corzos, ciervos y rebecos, en las vegas los dos primeros y en zonas próximas a las cumbres en segundo.

También abundan la nutria y la trucha en las cristalinas aguas de arroyos y regatos, con las que conviven desmanes acuáticos, mirlos y alguna lavandera.

Los Pueblos

En la reserva se encuentran 16 pueblos agrupados en tres ayuntamientos: Valdelugueros en la cuenca del Curueño, Puebla de Lillo en la del Porma y Maraña a la orilla del arroyo del Riosol en la cuenca del Esla.

Son pueblos de montaña leonesa que conservan buena parte de sus costumbres y tradiciones. En sus calles viven los quehaceres diarios, como el ir y venir de ganado y tractores, pero siempre conservando la calma y el sosiego propios de los ambientes rurales.

Actividad Cinegética

La actividad cinegética de este territorio es óptima. Dispone de una amplia oferta, con abundancia de piezas y calidad de trofeos. Todo ello dentro de un entorno de singular belleza, que nos proporcionará unas jornadas de inigualable caza. Podremos poner a prueba nuestra destreza y forma física en los recechos de rebeco por el San Justo, Susarón, Mampodre, Puerta de Faro, Agujas... o detrás de los bandos de perdices "pardas" y "rubias" en los extensos cazaderos de Las Señales, San Isidro, Valporquero...

No pueden faltar las tradicionales batidas de jabalí, a base de pequeños ganchos, e incluso jugar con la posibilidad de abatir al mítico lobo, si es avistado durante la celebración de los recechos de corzo, ciervo o rebeco.

Además de cazar

La reserva regional de caza no es solo un espacio reservado a los cazadores en sus jornadas de caza. Al finalizar las cacerías, pueden disfrutar de estos mismos parajes realizando otro tipo de actividades, enmarcadas dentro del ocio y el turismo rural, que completarán su estancia en este valioso rincón de la montaña Leonesa.

La mayor parte de la reserva está incluida en el espacio natural protegido denominado Parque Regional de Picos de Europa de Castilla y León. Este parque se creó el 18 de Julio de 1994, con la finalidad de contribuir a la conservación de sus ecosistemas naturales y valores paisajísiticos en armonía con los usos, derechos y aprovechamientos tradicionales, y con el desenvolvimiento de actividades educativas, científicas, culturales, recreativas, turísticas o socioeconómicas, compatibles con la protección del espacio.

A pie o en bicicleta e incluso a caballo, pasearemos por sus veredas, atravesando campos y pueblos, entendiendo a su paso los valores naturales que han llevado a la inclusión de este territorio en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León.

Para más información consultar la dirección web  www.turismocastillayleon.com