El sistema de inspección ambiental en la comunidad de Castilla y León se instrumenta en Planes y Programas de inspección ambiental que son aprobados por la Dirección General de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental:
El Plan de inspección ambiental de Castilla y León es un documento marco de carácter plurianual que contiene objetivos y actuaciones definidas por la Dirección General de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental, con la finalidad de garantizar el cumplimiento de las condiciones ambientales establecidas en la legislación ambiental aplicable.
El Programa de inspección ambiental de Castilla y León es el documento ejecutivo que recoge toda la información precisa para realizar las inspecciones medioambientales que en él se incluyen, previendo los recursos necesarios para su ejecución. El programa de inspección puede ser parte del plan o constituirse, como es el caso de Castilla y León, como un documento separado de ámbito anual, en los que se fijan las actuaciones que se van a desarrollar para cada área de inspección.
Los criterios para seleccionar los establecimientos que tienen que ser objeto de inspección ambiental "programada" se fundamentan en una evaluación de su riesgo, tomando en consideración los niveles y tipo de emisiones, la sensibilidad del medio local, el riesgo de accidente, el historial de cumplimiento de la autorización y la participación en el sistema de gestión ambiental EMAS. La metodología para evaluar este riesgo se ajusta a los principios del método IRAM (Integrated Risk Assessment Method) desarrollado por IMPEL (European Union Network for the Implementation and Enforcement of Environmental Law) y aceptado por REDIA (Red Española de Inspección Ambiental) constituida para los organismos de inspección de las comunidades autónomas.
El programa también contempla la realización de otras inspecciones ambientales (inspecciones “no programadas”) que se motivan para investigar denuncias, accidentes e incidentes o para comprobar la corrección de los incumplimientos declarados en inspecciones “programadas”.
El seguimiento de los programas se realizará mediante una Memoria anual, que será el principal medio para evaluar el grado de cumplimiento de la normativa ambiental y la eficacia de las inspecciones realizadas mediante la elaboración de determinadas ratios a partir de las inspecciones ambientales realizadas en el periodo correspondiente a cada uno de los programas anuales de inspección.