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Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas

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Dónde se encuentra

La Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas se localiza al norte de la provincia de Palencia, en la cabecera del río Carrión. Limita al oeste con la Reserva Regional de Caza de Riaño y al norte con la Reserva Regional de Caza del Saja (Asturias).

El Paisaje

Los terrenos de esta Reserva corresponden a las estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica, de relieve muy accidentado, que implica desniveles importantes desde sus cotas más bajas, situadas a unos 1.000 metros de altitud, hasta la máxima altura, el Pico Curavacas, con 2.520 metros sobre el nivel del mar.

Las características topográficas de esta zona han permitido que sobre el río Carrión se constituyan dos grandes embalses muy próximos entre sí, los pantanos de Camporrendondo y de Compuerto, muy importantes para la economía de la provincia. En el macizo del Curavacas se encuentran dos lagunas de alta montaña, denominadas Pozo de Curavacas y Pozo Oscuro, que permanecen heladas durante gran parte del año.

En el valle del río Carrión destacan las fuertes pendientes de escasa cobertura vegetal y predominio de la roca con los valles de amplia cobertura arbustiva y de variado colorido estacional, mientras en la cuenca del Pisuerga destacan por el contrario la presencia de extensas masas arboladas que se asientan sobre un relieve menos acentuado.

Flora y Fauna

Flora: Los bosques caducifólios destacan por su protagonismo en el paisaje de la Reserva, pudiéndose encontrar: hayedos, robledales, alamedas de álamo temblón, abedulares, encinares y sabinares albares. Como formaciones arbustivas se citarán las avellanedas, el espino albar, endrinos, piornos, escuernacabras, acebos, tejos y mostajos. Piornales, brezales, aulagares y sabinares rastreros conforman, principalmente, los matorrales. En cuanto a las formaciones herbáceas adquieren importancia singular los pastizales y cervunales junto a las comunidades de roquedos, gleras y turberas.

La casi totalidad de los terrenos son de vocación puramente forestal.

Fauna: Se puede encontrar fauna asociada a la región atlántica como los picos mediano y negro, carbonero palustre, treparriscos, gorrión alpino, chova piquigualda, acentor alpino, marta, lirón gris, liebre de piornal, lagartija de turbera, lagartija de Bocage, víbora de Seoane, rana bermeja, al lado de especies de fauna mediterránea como la culebra bastarda, el lagarto ocelado, el avión roquero. Junto a estas especies no se pueden olvidar otras muy significativas o emblemáticas como el oso pardo, en peligro de extinción, el rebeco cantábrico, el lobo, la nutria, el gato montés, el desmán de los Pirineos, águila real, águila perdicera, alimoche, buitre leonado, halcón común, aguilucho cenizo, búho real,…

Los Pueblos

Dentro de la Reserva se encuentran 23 núcleos de población, no suponiendo en su conjunto más de 1.000 habitantes; los pueblos más importantes son los de Otero de Guardo, Camporredondo de Alba, Lores y Polentinos. Se trata de una zona de economía deprimida con una población envejecida aunque actualmente está resurgiendo con el desarrollo del turismo rural y de aventura, destacando algunas iniciativas en el sector servicios. La principal actividad socioeconómica de la zona sigue siendo, sin embargo, la ganadería.

La azarosa historia de esta comarca, tantas veces arrasada por las guerras, y su natural escasez de recursos, ha determinado que no exista ningún monumento importante de valor artístico en toda la zona. Unicamente en el límite de la Reserva puede citarse la Iglesia de San Salvador de Cantamuda, de un maravilloso románico del siglo XII.

Actividad Cinegética

La Reserva de Fuentes Carrionas ofrece el hábitat idóneo para la mayoría de las especies declaradas cinegéticas de caza mayor en Castilla y León dando como resultado la constatada calidad de sus trofeos.

El corzo se encuentra presente en una gran variedad de biotopos que van desde el hayedo y el robledal al brezal y el piornal, incluso en zonas marginales de los cultivos agrícolas siendo sus recechos una experiencia claramente satisfactoria para todo aquel cazador que se aventure por estas tierras de gran belleza. En cambio, el rebeco se encuentra relegado a la montaña, donde se mueve con desenvoltura por roquedos y superficies nevadas gracias a sus pezuñas. La base de su alimentación son los pastos de las praderas de altura. En invierno, tiene que descender a zonas más boscosas para poder encontrar cualquier tipo de materia vegetal que encuentra entre la nieve.

El jabalí en la Reserva es la especie que en la actualidad se encuentra más en expansión dado su enorme adaptabilidad al medio. Se mueven por la noche y durante el día permanecen encamados. Gran parte de su actividad nocturna la dedican a la búsqueda de alimento. Debido a sus hábitos alimenticios, el jabalí, produce numerosos daños a los cultivos agrícolas. En el Plan Anual de Caza se establecen numerosas batidas con el objeto de equilibrar sus poblaciones en la Reserva.

Tradicional en esta Reserva es la caza en Cuadrillas de perdices. Últimamente, debido a la mala tendencia de los censos de perdiz pardilla, se ha procedido a no permitir su caza hasta conseguir la recuperación y estabilización de sus poblaciones.

Hasta no hace muchos años en la gestión cinegética de la caza mayor primaba el cupo anual de trofeos de venado, sin plantear cupos de caza selectiva que incidieran sobre las hembras y los machos, cuyo efecto ha supuesto una selección negativa de la población. Además el exceso de hembras ha provocado una desviación progresiva del sex-ratio en su favor, con todos los efectos negativos que este hecho conlleva.

Por todo ello, actualmente en la Reserva Regional de Fuentes Carrionas, siguiendo la pauta general de todas las Reservas de la Cordillera Cantábrica, es prioritario el Plan de Caza Selectiva y la confección de Planes Anuales de Caza con trofeos no medallables, con el objetivo final de controlar la densidad de la población así como contribuir a equilibrar el sex- ratio y la estructura de la población de venado.

Además de cazar

Todos los deportes en la naturaleza tienen cabida en esta zona y en especial las llamadas actividades de aventura, existiendo empresas especializadas y autorizadas que ofrecen este tipo de servicios.

Los aficionados a la pesca también pueden disfrutar de famosos tramos trucheros donde pasar buenas jornadas. La riqueza piscícola es importante y además de la pesca en los pantanos, existen cotos trucheros en los ríos Carrión, Cardaño y Rivera.

Con relación a su gastronomía se puede degustar productos de gran calidad tanto de sus carnes, la ternera son su sello de calidad, como la bondad de sus truchas, que viven en sus innumerables arroyos y ríos, siendo típico la trucha con torreznos. Destacan platos consistentes como las sopas de mondongo, el cocido montañés, las alubias blancas de arroz, la caldereta de pastor. El lechazo al horno, constituye otro de los platos representativos, aparte de los platos de caza, chacinería al humo, caracoles, mollejas al ajillo y las setas de la zona. Como dulces típicos se pueden degustar los socorritos de Cervera de Pisuerga o los hojaldres.

Para más información consultar la dirección web  www.turismocastillayleon.com